miércoles, 26 de noviembre de 2014

GESTION EDUCATIVA, GESTIÓN PEDAGOGICÁ, GESTIÓN



GESTIÓN EDUCATIVA, GESTIÓN PEDAGÍCA Y GESTIÓN ESCOLAR

 

 

Hoy por hoy,  hablar de la gestión  se hace  referencia a una serie de cambios que en materia educativa se han desarrollado durante años. Las primeras concepciones enfatizaban en la labor meramente administrativa con fines a la toma de decisiones, se hablaba del jefe o mando quien era la persona que orientaba todas las cuestiones administrativas y organizativas y quien ejercía el poder de decisión, cuya una de sus características era su pensamiento directivo.

 

 De manera paulatina el concepto viró hacia la visión  de ver la institución como una cultura organizacional, con tareas, con objetivos claros y como una organización con fines de transformación. El proceso directivo daba paso a la generación de un proceso dinámico, de intercambio, de toma de decisiones, y de tareas compartidas. Es claro que el significado ha variado y se ha ampliado, dejando atrás la labor meramente administrativa sobre los asuntos públicos. Ahora el concepto remite a una serie de acciones con diversas directrices y matices.

Para algunos autores la gestión es definida como el proceso mediante el cual los actores implicados alcanzan determinados objetivos que se han establecido previamente, haciendo uso de recursos técnicos, financieros y humanos. Gimeno Sacristán hace énfasis en la práctica directiva como aquella donde el sujeto juega un papel fundamental. Valentina Cantón la define como todas las acciones llevadas a cabo por un grupo de personas orientada por un líder. Hay autores quienes ven una estrecha vinculación entre las labores administrativas y gestivas, al ver la segunda como parte de la primera, desde el momento de presentarse la necesidad de llevar a lo operativo, todas las acciones contempladas durante éste mismo proceso. Podemos apreciar que hay un sinfín de definiciones en torno a conceptualizar la práctica gestivas sin embargo:

 

“la gestión educativa busca aplicar los principios generales de la gestión que han estado presentes en la teoría de la administración, al campo específico de la educación. El objeto de la gestión educativa como disciplina, es el estudio de la organización del trabajo en el campo de la educación, por tanto, está influenciada por teorías de la administración, pero además existen otras disciplinas que han permitido enriquecer el análisis, como son: la administración, la filosofía, las ciencias sociales, la psicología, la sociología y la antropología.”

 

En el ámbito educativo, la gestión, como tal, no era conocida o llevada a cabo dentro de las instituciones.  La educación ha tenido un proceso en el que, inicialmente, era un agente educativo, la persona encargada de realizar las tareas administrativas y de planificación.  Persona quien establecía sus ideas, las definía y las llevaba a una fase operativa. En las instituciones educativas existía un líder, siendo en los casos, la máxima autoridad educativa. La forma de dirección se caracterizaba por autoritaria, exclusiva, independiente, desarticulada y muchos aspectos en los que solamente su opinión prevalecía. 

 Las prácticas directivas, autoritarias y administrativas han estado formando parte de un proceso de cambio y de erradicación que se pretende dejar atrás para dar paso a un proceso de gestión en las instituciones educativas con tendencias democráticas, inclusivas, de participación, autónomas, de formación integral y sobre todo orientada a la calidad educativa.

Es preciso hacer mención del proceso de cambio y de transformación que la administración-gestión, se ha desarrollado a lo largo de varias décadas en nuestro país, para de manera ulterior, conceptualizar y diferenciar dichas prácticas.

 

En diversas instituciones que forman parte del Estado, no exclusivo del ámbito educativo, se han manejado procesos de planificación, administración y organización de las mismas y son varios los momentos que caracterizan a éstas prácticas lo que definen su marco de acción, enfoque, tipo de participación entre otras cuestiones.

En la década de los 50´s la gestión, es su amplio margen de acción como es conocida actualmente, se remitía a un modelo normativo orientado a labores meramente administrativas, y se puede decir, con énfasis en resultados cuantitativos. No había relevancia hacia la calidad o la formación integral, sino a la cobertura y al difícil acceso de la sociedad por cuestiones económicas.

En la década de los 60´s, el modelo y enfoque de gestión, tenía una tendencia prospectiva, es decir, a través del análisis de los resultados, poco satisfactorios que el modelo normativo arrojaba, las prácticas gestivas se orientaron hacia la contemplación de situaciones futuras, es decir, la construcción de escenarios  futuros a través de matrices de impacto. No representaba dejar atrás totalmente un enfoque normativo, por el contrario, una vinculación pero hacia un escenario previsible, que permitiese saber el rumbo a seguir.

Un momento más fue la adopción del modelo estratégico. Éste modelo vino a ampliar un poco más el panorama así como la participación de los agentes educativos implicados.  Hablamos de escenarios deseables, contemplados en ese proceso de planificación, la consideración de normas, de estrategias como los medios para el alcanza de los escenarios planteados y deseados.  La importancia de éste modelo radica en el énfasis en la articulación de recursos en la institución, articulación de recursos financieros, técnicos, materiales y por supuesto humanos, para el alcance de los objetivos deseados. Dentro de éste modelo, podemos apreciar un cambio considerable en éste proceso evolutivo de gestión. Las instituciones educativas se adentran a un proceso de adquisición y desarrollo de una identidad institucional, a través del establecimiento de una visión que los conduzca como institución hacia un rumbo preestablecido, el establecimiento de una misión que oriente el proceso de planificación, el análisis de las fortalezas, las oportunidades, las debilidades y las amenazas que como institución se tienen. Elementos fundamentales que dentro de éste modelo de gestión, cambian la visión en torno a llevar a cabo las labores educativas.

La situación de inestabilidad social caracterizada en la década de los 80´s vino a dar un giro diferente en torno al modelo y enfoque que de gestión se había adoptado años anteriores. Las circunstancias políticas y de crisis económica vino a traer el replanteamiento sobre las formas de llevar a cabo la gestión en muchos asuntos públicos. El carácter situacional, responde a ese análisis obligatorio sobre la situación social que impera en el país. Prácticas gestivas en donde era necesario considerar los elementos y circunstancias actuales en torno a problemas  de carácter político pero ante todo de carácter económico para la viabilidad de medidas alternativas.

 

 

 

Considerar el abordaje de los problemas sociales que atañían al país, representada considerar las circunstancias actuales en todas sus dimensiones. Era establecer una vinculación e interdependencia para considerar la viabilidad de alternativas que subsanarán tanto los problemas como las necesidades sociales. Tener presente aquellos obstáculos posibles que impidiesen llegar al futuro deseado. Es por ello que en la década de los 90´s, la gestión se estableció con criterios de establecer acuerdos y lograr consensos sociales, que permitiesen adoptar las medidas necesarias en beneficio de la sociedad civil.

La evolución y enriquecimiento de ésta perspectiva, continúa en la segunda mitad de la década de los 90´s con el modelo de gestión comunicacional. Dicho modelo lleva implícita la perspectiva de la lingüística en los procesos gestivos. Rescata la importancia de la comunicación como un factor primordial para el alcance de los objetivos deseados. No se puede negar la existencia de redes comunicaciones que en toda institución educativa se generan y que forman parte de múltiples dinámicas que se suscitan en esa cotidianeidad. Dentro de éste modelo la visión es orientada ya no a los resultados como lo hacía un enfoque normativo, por el contrario la importancia era centra ahora en el proceso y la calidad.

Como podemos ver en todo lo anterior, la gestión ha sido parte de un proceso de cambio de perspectivas, de enfoques, de estrategias que han dado paso actualmente a un modelo democrático centrado en la calidad educativa, en la participación de todos los agentes educativos, en la articulación de esfuerzos, una mejora de la calidad educativa tendiente a la formación integral de los educandos.

Primeramente la gestión educativa está conformada por un conjunto de procesos organizados que permiten que una institución o el sistema educativo como tal, logren los objetivos y las metas que se han fijado, pasando por fases de diagnóstico, planeación, ejecución, seguimiento y evaluación del proceso que permitan la toma de decisiones para la mejora educativa. Por su parte la gestión pedagógica alude a todas aquellas acciones tendientes a la mejora de los sistemas de enseñanza y a los aprendizajes de los alumnos dentro de las instituciones escolares. La organización educativa forma parte de un colectivo que trabaja con miras a la mejora de los aprendizajes de los alumnos y su rendimiento académico. Es así como la gestión pedagógica recoge la función que juega el establecimiento escolar en su conjunto hacia la mejora de las prácticas educativas.

 

 

La diferencia entre las tres definiciones establecidas, es cómo podemos ver, que la primera tiene un margen de acción global en torno al sistema educativo y a la sociedad en general. La segunda enfatiza a cuestiones meramente pedagógicas cuyas acciones tienden mejorar y crear las condiciones sobre los aprendizajes de los alumnos y la tercera su margen de acción es la institución escolar misma, cuyas acciones pueden dirigirse por varias vertientes y persigue la mejora como institución.

Primeramente el modelo de gestión que prevalece, es el normativo, puesto que la máxima autoridad educativa, en éste caso el director de la escuela, es tendiente a la norma para la puesta en marcha de acciones. No podemos hablar completamente de una tendencia democrática, porque las decisiones sobre la mejora de la institución son tomadas por él mismo. No hay consenso en torno alguna problemática o necesidad que atañe a la escuela en general. Se limita a la norma o exigencia de asuntos pedagógicos que concierne a los aprendizajes de los alumnos.

El liderazgo que se ejerce puede caracterizarse por democrático, en el sentido de consensuar en asuntos meramente pedagógicos o relacionados a la realización de eventos cívicos. Se realizan reuniones informales para expresar la opinión en torno a lo que se desee realizar para estas cuestiones.

Relacionado a cuestiones de infraestructura, programas de apoyo, informes de coperativa , etc., no se pide la opinión de los docentes, es la autoridad educativa de la escuela, quien toma las decisiones.

El tipo de participación que se desarrolla, se puede decir ser pasiva, puesto como se hizo mención, solo se involucra a todo el personal docente para fechas festivas o problemas relacionado a los alumnos.

En la institución no existe documento que especifique la misión o visión de la institución, de forma que el aspecto relacionado a la planeación, se puede decir, es meramente empírico. No hay espacios para realizar ésta etapa dentro de la escuela, de forma que cualquier actividad que se emprenda se realiza y prepara solo días antes.

El vínculo que se establece con padres de familia, nuevamente se enfoca solo a éste aspecto, la realización de eventos. La poca comunicación que se establece, se remite a juntas de entrega de calificaciones bimestrales o en su caso problema que se suscite con algún alumno en particular.

Como podemos apreciar, la gestión que se realiza en mi  centro de trabajo, continúa siendo bajo un modelo normativo, de participación pasiva y exclusiva.

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